Por Nahuel
Una mañana me desperté después de un sueño intranquilo.
Me sentía algo extraño en la espalda, quise mirar para ver qué era y vi que
tengo alas. Empecé a mirar objetos, todos los objetos y eran muy grandes.
De la nada comienzo a volar. Me asusté, no podía controlar mi cuerpo. Me miré
que tenía patitas de insecto. Intenté ir al espejo, poco a poco. Cuando llegué
me vi y era una abeja.
Justo tenía que ir a la 6 de la tarde a la iglesia, eran las 2 de la tarde, lo más
importante de hoy necesito ir a mi casamiento y en un momento dejé de volar.
Me quedé pensando un buen rato. De nuevo vi el reloj y era la 3:30.de la nada.
Toca mi amigo para ver así seguía durmiendo. Le dije que estaba despierto y
también que se vayan adelantando a la boda, que voy a caer en un rato.
Mi amigo me dijo «Bueno me voy yendo a la boda, te veo allá». No sabía qué
hacer para ir. Comencé a rezar y preguntarme por qué una abeja.
Vi otra vez el reloj y eran la 4:45. Cuando quise salir, no podía abrir la puerta y
entonces vi la ventana abierta, intenté volar pero no controlaba mi cuerpo.
Después de 20 minutos para dominar cómo volar, me fui volando hasta la boda
y cuando veo a mi mujer, su primera reacción fue matarme como un insecto. Al
final acabé yéndome de la boda y para siempre.