POR AGUSTÍN, SANTINO, LUCIANO Y TIANO
En octubre de 2005, tras clasificar a Costa de Marfil para su primer Mundial de fútbol, el capitán Didier Drogba se arrodilló ante las cámaras de televisión. En vivo, junto a sus compañeros de selección, suplicó a los bandos enfrentados en la guerra civil que atravesaba el país que depusieran las armas. El mensaje se viralizó rápidamente en todo el país, produjo un cese del fuego y calmó temporalmente el conflicto entre el norte y el sur.