POR MÁXIMO, ALMA, CELESTE Y SANTIAGO
Venezuela — 24 de junio de 2026 — Maturín
Era una mañana agradable en el departamento 202, ubicado en el cuarto piso. David estaba desayunando con su familia cuando recordó que tenía que comprar comida para el almuerzo.
Al regresar, recibió una alerta de terremoto en su celular, tres minutos antes de que ocurriera. Asustado, corrió hacia su casa para intentar salvar a su familia.
Pasó el tiempo y, cuando comenzó el temblor, David llegó al departamento. Allí vio a sus hijos refugiados debajo de la mesa y encontró a su abuela sin vida.
Tomó a sus hijos y, en ese momento, el terremoto empeoró hasta alcanzar una magnitud de grado 8. Muchos escombros comenzaron a caer, pero ellos lograron salir del edificio.
En el último segundo, la construcción se derrumbó sobre David mientras él salvaba a sus hijos.