POR VALENTÍN Y RAMIRO
Valen y yo estábamos en el patio, porque no teníamos clases y escuchamos como si se arrastrada una silla pero cuando fuimos no había nada. Un rato después Valen se retiró y yo me quedé en el patio. Volví a escuchar el ruido pero cuando fui había una sombra humanoide con su cabeza en la mano.