POR: DYLAN* E.E.T N°5
El fútbol nunca me gusto mucho, pero últimamente me llama la atención, la pasión, emoción y adrenalina de los argentinos ante la llegada de un nuevo mundial, quizás porque estoy más grande y ahora observo y analizo de otra manera este evento.
Más allá de las marcas sobreexplotando sus productos, todo se tiño de celeste y blanco, y las caras de los máximos exponentes, en promos o comidas y bebidas de sabores con diseños de edición limitados (como la “Fanta con la cara de Chuky para Halloween), álbum de figuritas, promos y sorteos varios para ganar una camisetas, pelotas de fútbol o hasta un viaje para ir al mundial, todo vale para que las empresas, a través de diferentes métodos y estrategias marketinistas, puedan vender incluso esa sensación de “felicidad”, para quienes lo adquieren, sin importar qué o cómo.
Lo importante para muchos, es no quedarse afuera de esa pasión de multitudes, que a mi no me incluye, pero respeto.