POR: VALENTÍN* E.E.T N°5
Ni el mundial ni el fútbol me gusta, es como un juego de perros persiguiendo una pelota y el solo hecho de que a penas los tocan y parecen que se mueren, es mucho.
Las figuritas me parecen innecesarias, por el simple hecho de que te cobran carísimo por un paquete de cinco o seis míseras cartas, más el álbum que es otro afano.
El festejo de cuando hacen un gol o ganan, se me hace muy exagerado y demasiado fuerte, mis vecinos gritan como si les estuvieran arrancando las carnes.