POR BENJAMÍN, FACUNDO, VALENTINA Y CONSTANZA
_ Gómez…
_ Presente.
_ López…
_ Presente.
La profesora seguía pasando lista como siempre. Todo normal… hasta que dijo un nombre que nadie conocía.
_ Martínez.
Nadie respondió.
La profesora frunció el ceño y volvió a leer:
_ Martínez.
Esta vez, desde el fondo del aula, se escuchó una voz baja, seca:
_ Presente.
Todos nos dimos vuelta.
El último banco estaba vacío.
El problema empezó desde ese día. Cada vez que pasaban lista, ese nombre aparecía. Y siempre respondía… desde un lugar donde no había nadie.
Una tarde, me tocó quedarme sola en el aula. Escuché la hoja del registro moverse.
La lista se abrió sola.
Y el lápiz escribió lentamente… mi nombre: Constanza
Al día siguiente, cuando pasaron lista, la profesora dijo:
_ Constanza.
Abrí la boca para responder.
Pero alguien se adelantó.
Desde el fondo vacío del aula, mi voz dijo:
_ Presente.