POR MAIA
Eris es la diosa de la discordia y el conflicto. Su esencia principal es la personificación de la desunión, la rivalidad y el caos. Tiene una doble faceta: representa tanto la discordia destructiva como una forma de competencia sana.
Es causante de la “manzana de la discordia”, su famoso acto que desató la disputa que condujo a la guerra de Troya.
En el Olimpo estaba Eris, que era una diosa de la discordia, y lo que hacía era generar problemas entre todos.
Un día se unió a un grupo de amigas y, desde ese momento, empezó a causar conflictos: inventaba cosas para crear peleas y muchos malos entendidos para que las amigas se pelearan entre sí.
Eris creó una pelea entre Juana y Alma, ya que inventó que Alma la quería solo por su popularidad, que era una chica envidiosa y que quería todo lo que tenía Juana.
Eris inventó y contó todo esto, y ellas le creyeron. Entonces, las amigas se pelearon y Eris se puso feliz porque le salió bien lo que había hecho.
Esto le servía para aprovechar y ganar más confianza, y poder sacar provecho de todo lo que hacía.